Las reglas ortográficas

 Observen que mal escritas están estas palabras.

 El original en Latín es avarus.

Catalan: avar
French: avare
Dalmatian: avaraus
Italian: avaro
Occitan: avar
Portuguese: avaro
Spanish: avaro
English: avarice

  Seamos indulgentes, eran bárbaros; hombres libres que no tenían el peso de la academia sobre la nuca.



Concusión: ¿por qué esta palabra tan útil está en desuso?

concusión


1.f. Cobro injustificado y arbitrario que hace un funcionario público en provecho propio.



A Schopenhauer le fallaba la serotonina.

La lengua

 Las lenguas no tienen reglas gramaticales, ni sintácticas, ni ortográficas. Allí donde existe una comunidad se desarrolla libremente y se adecua a las necesidades del grupo humano. Después, la razón, que casi siempre proviene del extranjero con fines de comercio o de conquista, intenta encontrarle una regla que siempre va  a tener excepciones, como si a un pino quisiéramos encuadrarlo en un triángulo y comprobáramos a cada paso que falta por aquí y sobra por allá.
 La lengua es como un guante que se adecua a nuestras necesidades y se vuelve flexible cuando lo requieren nuestros músculos, articulaciones o los dedos de la mano.
 El escritor debe lidiar con su lengua pero no al punto de sentirse su prisionero.

El futuro

Al futuro siempre lo estamos cambiando. En cada duda, cambio de planes e indecisiones.

El azar

El azar es una mujer volátil y caprichosa, por momentos despiadada, y en otros, pródiga, amorosa. Es de temer, pues (como ser en los dados), cuanto más salga el seis, más posibilidades tendrá el uno. Tal vez, a mucha suerte corresponda mucha desgracia y convenga mantenerse en la medianía para no tentar a esta mujer impredecible.




Los celos

 Nunca vi en National Geographic que un león llevara a sus leonas a casa de un amigo o a reunión de amigos. Mas bien, los corría a dentelladas.

Discurso de Pepe Mujica en Río

Texto del discurso pronunciado por José Mujica, Presidente de la República Oriental del Uruguay, en la cumbre Río+20


Conferencia de Naciones Unidas por el desarrollo sustentable

20 de junio de 2012



Autoridades presentes de todas la latitudes y organismos, muchas gracias. Muchas gracias al pueblo de Brasil y a su Sra. Presidenta, Dilma Rousseff. Muchas gracias a la buena fe que, seguramente, han manifestado todos los oradores que me precedieron. Expresamos la íntima voluntad como gobernantes de acompañar todos los acuerdos que, esta, nuestra pobre humanidad, pueda suscribir.



Sin embargo, permítasenos hacer algunas preguntas en voz alta. Toda la tarde se ha hablado del desarrollo sustentable. De sacar las inmensas masas de la pobreza.



¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y de consumo, que es el actual de las sociedades ricas? Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes?



¿Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar? Más claro: ¿Tiene el mundo hoy los elementos materiales como para hacer posible que 7 mil u 8 mil millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será eso posible? ¿O tendremos que darnos algún día, otro tipo de discusión? Porque hemos creado esta civilización en la que estamos: hija del mercado, hija de la competencia y que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo. Pero la economía de mercado ha creado sociedades de mercado. Y nos ha deparado esta globalización, que significa mirar por todo el planeta.



¿Estamos gobernando la globalización o la globalización nos gobierna a nosotros? ¿Es posible hablar de solidaridad y de que “estamos todos juntos” en una economía basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?



No digo nada de esto para negar la importancia de este evento. Por el contrario: el desafío que tenemos por delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis no es ecológica, es política.



El hombre no gobierna hoy a las fuerzas que ha desatado, sino que las fuerzas que ha desatado gobiernan al hombre. Y a la vida. Porque no venimos al planeta para desarrollarnos solamente, así, en general.



Venimos al planeta para ser felices. Porque la vida es corta y se nos va. Y ningún bien vale como la vida y esto es lo elemental. Pero si la vida se me va a escapar, trabajando y trabajando para consumir un “plus” y la sociedad de consumo es el motor, -porque, en definitiva, si se paraliza el consumo, se detiene la economía, y si se detiene la economía, aparece el fantasma del estancamiento para cada uno de nosotros- pero ese hiper consumo es el que está agrediendo al planeta. Y tienen que generar ese hiper consumo, cosa de que las cosas duren poco, porque hay que vender mucho. Y una lamparita eléctrica, entonces, no puede durar más de 1000 horas encendida. ¡Pero hay lamparitas que pueden durar 100 mil horas encendidas! Pero esas no se pueden hacer porque el problema es el mercado, porque tenemos que trabajar y tenemos que sostener una civilización del “úselo y tírelo”, y así estamos en un círculo vicioso.



Estos son problemas de carácter político que nos están indicando que es hora de empezar a luchar por otra cultura.



No se trata de plantearnos el volver a la época del hombre de las cavernas, ni de tener un “monumento al atraso”. Pero no podemos seguir, indefinidamente, gobernados por el mercado, sino que tenemos que gobernar al mercado.



Por ello digo, en mi humilde manera de pensar, que el problema que tenemos es de carácter político. Los viejos pensadores –Epicúreo, Séneca o incluso los Aymaras- definían: “pobre no es el que tiene poco sino el que necesita infinitamente mucho, y desea más y más”. Esta es una clave de carácter cultural.



Entonces, voy a saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hacen. Y los voy acompañar, como gobernante. Sé que algunas cosas de las que estoy diciendo, “rechinan”. Pero tenemos que darnos cuenta que la crisis del agua y de la agresión al medio ambiente no es la causa.



La causa es el modelo de civilización que hemos montado. Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir.



Pertenezco a un pequeño país muy bien dotado de recursos naturales para vivir. En mi país hay poco más de 3 millones de habitantes. Pero hay unos 13 millones de vacas, de las mejores del mundo. Y unos 8 o 10 millones de estupendas ovejas. Mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne. Es una penillanura y casi el 90% de su territorio es aprovechable.



Mis compañeros trabajadores, lucharon mucho por las 8 horas de trabajo. Y ahora están consiguiendo las 6 horas. Pero el que tiene 6 horas, se consigue dos trabajos; por lo tanto, trabaja más que antes. ¿Por qué? Porque tiene que pagar una cantidad de cuotas: la moto, el auto, y pague cuotas y cuotas y cuando se quiere acordar, es un viejo reumático –como yo- al que se le fue la vida.



Y uno se hace esta pregunta: ¿ese es el destino de la vida humana? Estas cosas que digo son muy elementales: el desarrollo no puede ser en contra de la felicidad. Tiene que ser a favor de la felicidad humana; del amor arriba de la Tierra, de las relaciones humanas, del cuidado a los hijos, de tener amigos, de tener lo elemental.



Precisamente, porque ese es el tesoro más importante que tenemos, la felicidad. Cuando luchamos por el medio ambiente, tenemos que recordar que el primer elemento del medio ambiente se llama felicidad humana.



Gracias.



La Gramática

La gramática es una celda de barrotes duros; más allá, la locura.

Término medio

Babylon English-Spanish




mean

adj. término medio; mezquino, agarrado, miserable, mísero, poco caritativo, tacaño; perverso, alevoso, malo, vil; bajo, pendón, ruin, soez, zascandil



Animal, animalis

 Somos todos animales en cajitas de cristal.

Desilución

Cuando tenía tres o cuatro años yo afirmaba que sabía leer. Recuerdo de una noche en la cocina de la casa vieja en la que con mis con mis hermanos estábamos envueltos en el sabor y el humo de las tortas fritas de mamá. En un momento ellos me preguntaron si yo sabía leer y les respondí que sí. Carli, el mayor, siempre alerta, se rió y me puso a prueba. Había un almanaque colgado a la pared y me lo señaló y me pidió una explicación. Y leí, y todos se rieron porque decían que yo estaba adivinando.
 Dos años después, el hermano Atilio, del primer grado de aquella escuela del olvido, me hizo pasar al frente, junto a su escritorio, para guiarme en las primeras sílabas. A su llamado subí a la tarima con la seguridad de saber leer y la molestia de ese trámite.
 Cuando me empecé a trabar en las sílabas y no acertaba a tejer sus significados me di cuenta que no sabía leer; pasé del mundo mágico al real.

La Política

Es difícil dedicarse a la política; es difícil tratar con animales.

El agua

Aquor, aris : proveerse de agua.

Esta palabra latina no existe en castellano y debemos recurrir a tres de ellas para expresarla. Me da la idea de las dificultades de los pueblos antiguos para proveerse del agua, muy alejada, por cierto, de las nuestras, donde brota de una pared.  Sin duda la palabra aquor no ha pasado al castellano por razones prácticas de economía de lenguaje.
 Demás está decir de la existencia de pueblos  a los que, lamentablemente, la palabra les vendría muy bien.
 Tiempo atrás me solía enojar cuando por la mañana abría la canilla y no salía ni una gota de agua; ahora, lo pienso dos veces.

El orgasmo y la cultura. Guía práctica

Si aprendemos a retrasar el orgasmo, tal vez logremos concentrarnos más tiempo en diversas tareas que nos guste.

Pregunta

¿Cuándo la falta se transformó en una culpa?

Culpa,ae (latín): falta, culpa.

¿En el latín antiguo estaba esta palabra asociada a la la culpa o esa asociación aparece con el cristianismo y se imprime en el lenguaje en el Latín tardío?
 Sé que la culpa es cristiano-judía pero ¿habrá dejado huellas en el desarrollo de esta palabra.
Yo diría que sí. Me arriesgo.

¿Ustedes qué piensan?

El yo y la historia

 El orden de la oración en el Castellano, Francés, Inglés, etc., de sujeto, verbo y predicado podría estar indicando la primacía del yo frente a las lenguas como el Latín donde el orden es aleatorio. Como si por aquel tiempo el yo no ocupara, en la vida anímica, tanto espacio como ocupa hoy.

El orígen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado





Cierta vez una mona comiendo nueces arriba de un nogal le propuso a su pareja bajar del árbol y dar un paseo tomados de la mano.


Nótese las propiedades de las nueces.









Historia en dos ciudades.

 Cuando corre viento fuerte, Buenos Aires se impregna de olor a mar, Rosario, a campo.

La Lógica

 En fin, la lógica está hecha de venas, arterias y neuronas embebidas en sangre. Y es muy filosa, la lógica, muy áspera para ser tratada a diario y termina reventada en un desperdicio de arterias y arteriolas.

Mona Lisa

 Para que cobre vida La Gioconda, los gusanos deberían de comerla.

La razón y la digestión

La razón es un abordaje de la realidad donde el sujeto y el objeto quedan excluidos; la digestión, mucho más sabia, logra transformar el objeto en sujeto.

Sexualidad

La humanidad tiene tan desvirtuado el sexo que un esperma suele comparecer en sede judicial.
Para ser coherente prefiero contradecirme.

Los devaneos de un vocablo

Latin
puto
puto, putare, putavi, putatus
v. think, believe, suppose, hold; reckon, estimate, value; clear up, settle;


Diccionario de la Real Academia Española
puto, ta.
1. adj. vulg. U. como calificación denigratoria. Me quedé en la puta calle.
2. adj. vulg. U. c. antífrasis, para ponderar. Ha vuelto a ganar. ¡Qué puta suerte tiene!
3. adj. vulg. U. para enfatizar la ausencia o la escasez de algo. No tengo un puto duro.
4. m. sodomita (‖ que practica sodomía).
5. m. prostituto.






El orden social y el natural.

Cuando uno elige una profesión, su figura, su cuerpo, sus modales adquieren algo de payasesco: un médico, un arquitecto, un poeta o un levantador de pesas desarrollan al máximo ciertas cualidades pero atrofian las demás.
Por eso un animal salvaje puede ser fiero, gordo o flaco, pero nunca ridículo. Vive y muere en armonía con la tierra y el universo.


Era la época en que me llevaba el mundo por delante, ahora me lleva a mí.

Nunc, nunquam.

 Estas dos palabras latinas son hermanas, una significa ahora, la otra, nunca. Busqué la etimología de ambas pero por desidia o falta de interés a poco andar deseché de la idea. Hasta allí no había encontrado relación alguna.
 Sin embargo, las hallo muy parecidas y me permito una sospecha. Para los romanos, hombres de continuas guerras, guerreros, el ahora y el nunca en la batalla podían significar lo mismo, matar o morir era la oportunidad del ahora o nunca.
 El presente también lo expresa. Elegir un camino es desechar otro y el ahora de uno puede ser el nunca del otro. Pienso en una carrera universitaria, en un oficio, en un amor o familia. Se puede regresar al pasado pero ya no será igual: la aldea, la ciudad, el pueblo y hasta uno mismo

Caminando

El futuro es el paso que se viene, el paso que se fue.

El lenguaje.

Es como una tarjeta que te insertan de chiquito. Podés aprender otro idioma o tener dos o tres lenguas, pero igual es como si cambiaras de chip. Siempre vas a rondar en ese idioma tratando de enteder las cosas; y la realidad se te va a escapar por las rendijas. O, tal vez, vas a construirte tu propio mundo que se va a dar de narices, cada tanto, contra el piso.

Un flaco alto de pelo largo.

Un flaco de ahí a la vuelta, enfrente del kiosco de Cachito -me lo contó Graciela-, dice que él es Dios, o mejor dicho, el hijo de Dios.

El latín.

 Este idioma es genial. Desde siempre los romanos creyeron que el beneficio y la ganancia era un botín. Fíjense si no la traducción de la palabra latina praeda

Noun

praeda (genitive praedae); f, first declension



plunder, spoils of war, booty

prey, game taken in the hunt

gain, profit

Declaración de distancia.

Yo siembro dudas y eso molesta. La cultura, sea de izquierda o de derecha, afirma, da esperanzas y para eso hay un gran público y ya todos aplauden y compran y hacen clic en me gusta. Nos encanta que nos digan cosas lindas o que la culpa la tenga otro. Nos encanta repetir las palabras, volver sobre las mismas ideas pensadas hace cien años o doscientos. A nadie le gusta que le digan que lo que chorrea del bife no es jugo sino sangre y menos aún que un poroto, una lenteja o una nuez sean fetos. No, no, para eso sirve la ideología humana, sus palabras, para protegernos de la realidad y prometernos un destino aséptico e impalpable aquí en la tierra como en el cielo.
 Porque la razón que todo destruye nos salvó de la selva pero nos devolverá a la jungla.
Como me decía mi mamá: deja de pensar en esas cosas, mejor es no pensar en nada. Ella me quería.
 Sé que estoy solo, pero es mi verdad. No me asusta el silencio.

La palabra

El lenguaje también es una red donde la realidad se nos escapa como el agua.


Trabajemos en red, dicen los buenos amigos.

Sí, pero la red también es una trampa.
Después de cuatro días de lluvias sin sosiego las aves llaman a gritos a que se abra el cielo.

Esencia y diferencia

El pensamiento occidental ha hecho de una diferencia una esencia. Por ejemplo, se dice que el hombre es esencialmente diferente a un animal porque tiene la razón.
 Pero el hombre es un ser vivo, animal, mamífero. vertebrado, etc. etc., igualito al mono o a la jirafa, come, deglute, se reproduce, expulsa sus desechos: en suma, somos esencialmente iguales a ellos con la sola y única diferencia de la abstracción que nos permite expulsarlos de su hábitat y alojarlos en una jaula.
 Los estudios genéticos han revelado, sin ofender a nadie, que solo ínfimas diferencias nos separan del ADN de una rata.
En el plano de las especies opera de forma similar la ideología del hombre. Si hemos discriminado al negro por su color, ¿por qué no hacerlo con el mono o el surubí manchado para justificar nuestro reino? 
Andar para ningún lado, vagar, es una metáfora de la eternidad.

Confusión.

Un empleado de la tienda de un sueño me dijo que volviera más tarde.

Inapelable

—Yo conozco lo que es eso.
Siempre estuve en el vestuario de los perdedores.

Del árbol a la luna.

Uno cree que el mundo fantástico es el de las hadas y de los sueños pero es el nuestro. Y si un ascensor nos chupa al piso veinte nos resulta tan natural como aquella nuez que arrancábamos del nogal.


PatrImonio de la Humanidad.

Entonces los pueblos se empobrecen y deben vivir por décadas en edificios en ruinas hasta que un día la UNESCO los declara patrimonio de la humanidad. De algo ha servido tanto sacrificio.

Novela gratis

Mi novela se llama Vidal a secas y desde España la pueden bajar desde aquí: https://www.amazon.es/dp/B007CP8LR0 y en Amazon.com desde aquí: http://www.amazon.com/dp/B007CP8LR0 Según el uso horario de cada país. Suerte. Miguel

La Academia de la Lengua

El habla de los vagos de la esquina es una inestimable cantera para comprender los cambios del lenguaje; de cómo los pueblos bárbaros frotando el latín como Aladino, hicieron aparecer el Castellano, el Rumano, el Francés, el Italiano, etc., etc.,

Depresión II

El problema es la ausencia mía cuando me quedo sólo.
Las revoluciones estéticas proponen a la gente la tentación de lo irresponsable y lo fácil.

 Jorge Luis Borges. El Duelo (del Informe de Brodie 1970)

Virus Intrahospitalario. Virus Casatalario.

 El virus casatalario junto a otras bacterias anida en los albergues de la raza humana. Se cree, según reportes de amigos de la galaxia 3020, a la izquierda, que es debido al diseño geométrico de las habitaciones y salas tanto de los edificios como de la propia ciudad. Diseño ajeno a la naturaleza y a la vida. Precisamente la falta de aireación y los intrincados rincones de los polígonos constituyen lugares amigables para los agentes patógenos. Hasta ahora los humanos lo han evaluado en el ámbito hospitalario sin advertir que al enemigo lo tienen en casa.
                                                                                                                  Proctobareos4023    

Espacio y tiempo

Uno y otro son lo mismo. ¿Dónde se ha visto a una gacela correr espantada sin recorrer el tiempo?
Dos caras de una misma moneda.

Oráculo

 Carlos Marx leyó en las cenizas del proletariado el tiempo por venir.

La derrota.

 Después del fracaso, los planes mejor concertados parecen estúpidos.
                                                                         

                     Rodion Raskolnikov (Crimen y Castigo; F. Dostovieski) 

La envidia. The envy.

Los habitantes de Jalisia infectaban todo cuanto miraban; Júpiter los sepultó en aguas infernales.

Publio Ovidio Nasón (Publius Ovidius Naso), (Sulmona, 20 de marzo de 43 adC † Tomis, actual Constanza, 17), Las Metamorfosis.

The Jalisia inhabitants were infect all that they saw it; Jupiter sank into infernal waters.
Publio Ovidio Nasón: The Metamorphoses

Final de fiesta.

 Entonces te ponen una cruz y una foto con cara de boludo como si todavía pretendieras seducir a alguien.

Lenguas muertas

 El latín es un yacimiento del alma de los romanos. Porque si los textos son las imágenes eruditas, el lenguaje es la experiencia. Es más oscuro, pero más vivo. Solo el poeta podría imaginar, desentrañar, cada palabra, cada giro, vuelto en una grada del Coliseo.   

Rosario

Ciudad crecida a las orillas de un río que avanza como un cíclope arrastrando légamo, formando islas, demorándose en las playas y en los cientos de meandros que ocupa su inmensidad en movimiento. Un río color chocolate, tapialado por un puerto donde a trechos se descubrían guinches y elevadores como garfios.
     De "La Guardia de la Celosía" 
                          Novela inédita 

El tiempo es la medida del cambio.

  Pues el metro mide la distancia y el litro la capacidad. Es una categoría inventada por el hombre para ordenar los hechos o medir los cambios. A falta de reloj, una cita en una esquina sería malograda. La historia de la humanidad se mide por siglos y el sistema solar por años.
 ¡Cómo pasa el tiempo! se asombraba un vecino.
 El tiempo no pasa, pasamos nosotros, le contestó otro.

Yo

 Esa agrupación o hermandad de células que llamamos yo le impone sus ritmos y su cultura a las demás. Sus horarios, sus objetivos, su hábitat y su higiene. De ser un servidor del cuerpo para calmar la sed, el hambre y el sexo, se ha transformado en un déspota que ahora pretende también volar solo al cielo y dejar al resto que se pudra en la tierra.
 La escritura es el lenguaje del ausente.
                  
                                    El malestar en la cultura
                                    Sigmund Freud

La cárcel

 Alcanzo a divisar varias rejas desde aquí. Una, el lenguaje, dos, mi profesión, tres, la sociedad. Tal vez, haya más y no las pueda ver. Si quisiera salir, limar los barrotes uno a uno, nada me garantizaría que frente a la intemperie me engullieran al primer bocado.

Placebo

La cultura es un placebo.
The culture is a placebo.

El paraíso terrenal.

 Quisiera morir allí,
 donde la carne no se pudra,
 en el Serengeti,
 devorado por leones y aves negras.
 

Ilusiones perdidas.

 El idioma une y controla a la comunidad.
 El control es una propiedad de la unidad.
 ¿Y qué quedó de la libertad?

Con el cerebro intervenido.

 Un idioma de vías férreas me traza el camino: las estaciones, los ritmos y los molinetes con la tupida red de la gramática. Más allá la noche inmensa donde habitan locos y poetas.
Hay que limpiar el ello de palabras.

El hombre y la bestia.

 La ley es mecánica. Los códigos lo confirman; cada ley repite el mismo movimiento de biela para todos. Legisla. Los hábitos, los horarios y los semáforos repiten su figura.
 Como si no fuéramos seres vivos, mamíferos vertebrados, y en cada día, en cada hora, en cada momento, seamos otro.
    

Crímen y Castigo - Fiódor Dostoievski

¡Confía y ya verás lo que te pasa!

                                        Raskolnikov

                                       

El Dios del temor, el Dios del amor. Deus temoris, Deus, amoris.

  Aquel era un Dios cuidador. El de la liberación y el de la guerra contra los cananeos. Un Dios para un pueblo nómade y errante que buscaba su sitio. El otro, el del Nuevo Testamento, es el Dios de la paz, pues sin paz ni el comercio ni la industria prospera.
 Al primero se lo adora, se le ruega, se le suplica, se le teme, frente a las calamidades y la guerra contra los cananeos. Al segundo se lo ama como al prójimo. La ciudad ha ganado la batalla y ahora se le pide a Dios buenos negocios.
 Aunque el otro reaparezca  ante la muerte y unos se inmolen por Alá y otros por Cristo.